domingo, 8 de junio de 2014

Mansfield Park - Capítulos IV al X



Continuando con la revisión y resumen de la novela de Jane Austen, Mansfield Park, han transcurrido ocho años desde que Fanny Price llegara a Mansfield Park para ser educada por sus tíos Bertram. Ahora, con el tío Norris fallecido y el tío Bertram atendiendo negocios en la Antigua junto a Tom, su hijo mayor, las hermanas Bertram se sienten más liberadas sin la supervisión de su padre.

Tenían una vanidad tan bien disciplinada que parecían estar completamente exentas de ella y no darse importancia alguna; mientras que las alabanzas por tal conducta, tan llevadas y traídas por su tía, servían para afirmarlas en la creencia de que no tenían un solo defecto.

A través de tía Norris, Maria, la hija mayor de Sir Thomas Bertram, conoce a Mr Rushworth, un joven que había heredado una de las propiedades más extensas de la comarca y quien quedó prendado de ella, al punto de solicitarla en matrimonio. Mr Rushworth es citado por Austen, la autora de la novela, como un tipo de buen aspecto pero insulso, sin más que sentido común. No obstante, Maria queda satisfecha con el compromiso... hasta que conoce a Henry Crawford, el hermano de la señora Grant.
Los Grant son el matrimonio que pasa a ocupar el beneficio eclesiástico de Mansfield que antes llevaba Mr Norris. Mr Grant es un hombre de algunos cuarenta y cinco años y su señora, unos quince menos que él. La señora Grant tiene dos hermanos jóvenes y acaudalados, Mary (veinte mil libras) y Henry (magníficas posesiones en Norfolk). Mary, al principio, intenta conquistar a Tom Bertram, porque es el natural heredero de Mansfield, pero luego redefine sus sentimientos por Edmund, a pesar de que Edmund procura hacerse clérigo y ella se opone a esta profesión. Henry, es el mujeriego que viene a poner de cabeza todo Mansfield, coqueteando con ambas hermanas Bertram, aun cuando está al tanto de que la mayor de ellas, su favorita, está comprometida.

Es el coquetón más terrible que quepa imaginar.

La preferencia de Edmund por Mary empieza a notarse cuando en una ocasión priva a Fanny de su paseo diario a caballo para acompañar a Mary. Fanny, en una siguiente oportunidad, rechaza su interés de salir de paseo a caballo y todos los demás jóvenes planifican salidas diariamente. Los sentimientos de Fanny por Edmund afloran cuando en una de estas oportunidades, él y Julia son invitados a la rectoría para comer, y al regresar a casa, Edmund pregunta por ella y la descubre indispuesta.

Fanny fue a acostarse con el corazón tan repleto de emociones como la noche de su llegada a Mansfield Park. Su estado de ánimo había sin duda influido en su indisposición; pues durante los últimos días se había sentido abandonada y había estado luchando contra todo sentimiento de disgusto y envidia. Al recostarse en el sofá, en el que se había refugiado con el deseo de pasar inadvertida, el dolor de su alma superaba en mucho al de su cabeza; y el súbito cambio que en el estado de su espíritu habían producido las atenciones de Edmund hizo que casi no supiera cómo soportar su emoción. 

Henry Crawford es alabado por su impecable gusto en hacer remodelaciones, por lo que Mr Rushworth
organiza una excursión a Sotherton para que conozcan su propiedad, pero este paseo resulta más controversial para Rushworth que de colaboración, pues el coqueteo entre Maria y Henry es perceptible incluso por él, que es un hombre con cierta falta de criterio.
Para Fanny tampoco es alentador este paseo a las propiedades de Mr Rushworth pues el coqueteo entre Edmund y Mary se marca un poco más cuando es abandonada durante la excursión, bajo la excusa de que se sentía agotada.

Citas Destacadas:
"Veía en su primo un ejemplo de todo lo bueno y grande, considerándolo portador de unos valores que nadie más que ella podría apreciar jamás."
"Una mujer prometida resulta siempre más agradable que una sin compromiso."
"Nadie se escapa de que le engañen alguna vez."
"No hay uno entre cientos, de los dos sexos, que no sea engañado cuando va al matrimonio."
"Los que conciben las cosas con rapidez, pueden resolver y actuar rápidamente."
"El egoísmo tiene que perdonarse siempre, porque es un mal que no tiene remedio."
"Es un hábito muy feo en una persona joven el estar siempre recostada en un sofá."
"Todos tropezamos, a veces, con la dificultad de no poder fijar nuestra atención como deberíamos."
"En determinadas circunstancias, un exceso de alegría denota insensibilidad."
"Quien espera juzga mal el tiempo."

Resumen anterior: Mansfield Park - Capítulos I al III

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