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sábado, 19 de enero de 2013

Fifty Shades Darker - Freed



Es complejo exponer cómo me siento sobre la trilogía de moda, Fifty Shades of Grey.
Como expuse en mi entrada anterior, sobre Fifty Shades of Grey, mi principal disgusto con esta novela es el paralelismo que tiene con la serie de libros de Stephenie Meyer, Twilight, de la que soy aficionada, aunque este paralelismo es menos perceptible en Fifty Shades Darker, que fue, sin duda, la novela que más me gustó entre las tres. Pero comencemos.

Fifty Shades Darker
Si alguien no ha leído alguna de estas novelas y tiene intención de sorprenderse mientras la lee, absténgase de ver esta entrada.

Retomando el hilo de la historia; en Fifty Shades of Grey, la novela escrita por la autora inglesa E.L. James, Anastasia Steele, una joven estudiante de literatura inglesa de la WSU entrevista para el periódico que edita a su amiga, Katherine Kavanahg, al exitoso, y tremendamente bien parecido, empresario Christian Grey. La atracción entre ellos es instantánea y Christian le busca nuevamente para proponerle un curioso acuerdo; Christian es, de alguna manera, un hombre medio pervertido que practica el sexo duro. El asunto está en que la chica Steele es una jovencita inocente enteramente y él debe convencerla para que sea su sumisa, estado que ella estudia aceptar mientras va probando las habilidades experimentadas de su amante, pero la relación se estropea cuando en una de las prácticas de BDSM, Christian se extralimita con Ana y Ana le deja humillada ante el maltrato físico y psicológico que sufre. El top de aquella novela para mí.
Cincuenta Sombras más Oscuras (Fifty Shades Darker) inicia con Ana todavía abatida por el término de su relación con Christian pero intentando hacerse una carrera profesional como la asistente de Jack Hyde, editor de SIP, una editorial independiente de Seattle.
Lo cierto es que la depresión de Ana por Christian no sobrepasa los dos primero capítulos ni cinco días de duelo, en seguida están de vuelta, lo cual me decepcionó un poco pues pensé que habría algo más de sufrimiento, al fin y al cabo es su primer amor, y resultó un tipo pervertido; y es el hilo de los hechos en New Moon (*intentando ser irónica*); sin embargo las cosas se van dando bien.
El centro de esta novela, para mí, se enfoca en la principal confesión de Christian, el chico admite que todas sus sumisas cumplen con un patrón, son pequeñas, delgadas y de cabellera oscura porque, reconoce, le recuerdan a su progenitora y por eso le gusta maltratarlas. Antes que esta confesión sea dicha, Ana le promete que nunca más le dejará y la chica no se agobia por la menuda confesión sino que Christian le permite que asista con él a una de las consultas psiquiátricas que mantiene con el doctor Flynn, quien le tranquiliza a Ana al respecto.
Como ya expuse, si tuviera que escoger una novela favorita entre las tres, Fifty Shades Darker sería la que más me gustó por ser la más romántica. Primero, Grey se muestra arrepentido y confiesa que las palabras que tuvo Ana para con él durante su último encuentro y que le hubiera dejado significaron el gran giro que dio a su estilo de vida, el BDSM por una relación vainilla. Los encuentros entre ellos son muy románticos, ya no hay tanto erotismo sino más romanticismo y mi parte favorita del libro, a pesar de que Grey le propone matrimonio, es cuando le permite tocarlo, lo que resume un gran gesto de amor para él. Lo más inquietante fue cuando, implorando el perdón de Ana, se tiende a sus pies en posición de sumiso. Eso fue bajo, aunque, visto desde el ojo de la autora y para enriquecer el libro, supongo, era necesario demostrar esa fragilidad en este caballero oscuro.
Los momentos de acción suceden cuando Leila, una antigua sumisa, empieza a acecharlos poniendo en riesgo la vida de Ana cuando irrumpe en su departamento armada. Esta escena es importante porque verdaderamente puede observarse la relación Amo-sumisa entre Christian y Leila, aunque él solo adopta esa posición para poder desarmarla. Otra escena importante sucede en el cumpleaños de Christian cuando Elena, la mujer que le ingresó en ese alocado mundo, interfiere entre él y Ana, y Grace, la madre de Christian, le escucha confesar que fueron amantes cuando él era muy joven. Christian le reconoce a Ana que, que su madre se enterara de esa verdad parcial fue como quitarse un gran peso de encima. En la oficina, Jack Hyde intenta sobrepasarse con Ana, entonces Christian, quien compró SIP, luego de una merecida paliza, le despide. Y, la angustia se apodera de toda la familia y familiares cuando en un viaje a Vancouver, por negocios, el Charlie Tango, el helicóptero de Christian, sufre una grave avería que le obliga a hacer un peligroso aterrizaje, lo cual expone los nervios de sus familiares pues ellos y Ana le creen muerto al saber que el helicóptero estaba desaparecido. Pero el hombre regresa vivo y coleando.

Fifty Shades Freed
Al mejor estilo de Breaking Dawn, como no podía haber dos narradores acá -a menos que uno fuera Christian, pero no optó por esto-, la autora emplea la narración en retrospectiva; va y viene del pasado al presente; bueno, no tanto al pasado sino de la boda a la luna de miel y va transportando al lector de esa manera hasta que Ana y Christian regresan a Seattle. En Seattle deben afrontar nuevos problemas, mientras estaban de luna de miel la oficina de Christian tuvo un intento de incendio. También, en una secuencia de acción, Ana se libra con su marido de un vehículo que les venía siguiendo. Descubren que el autor de cada crimen, el Charlie Tango y el incendio de la oficina de Christian es responsabilidad de Jack Hyde, quien había estado detenido por el acoso contra Ana y que es sacado de prisión con una fianza que paga Linc, el esposo de Elena, pero esta última intriga la conocemos al final de la novela; así como otros anécdotas que no voy a revelar porque le quitarán todo el suspenso a esta historia. Pero digamos que es muy, pero muy, Breaking Dawn.
Lo que me gustó más de esta última novela es el progreso de Christian y lo que más me encantó es que Ana ya podía tocarlo sin reservas aunque en pocas oportunidades le solicitara su aprobación para hacerlo.
Hay muchos otros detalles de Fifty Shades Freed (Cincuenta Sombras Liberadas) que me estoy reservando, por la emoción que sugieren, pero hay una parte crucial en la historia que revela toda la vulnerabilidad de este complejo hombre y que le deja expuesto de todos sus temores, demonios y fantasmas de la manera más adorable e intensa aun cuando estaba preso de sus miedos.

Fifty Shades of Grey Trilogía, sentimientos encontrados, no sé si me gustó muchísimo o si no me gustó nada, pero dejo a su favor que la autora creó un personaje complejo, casi Brontesco, y encantador, que es Christian Grey, y que es el centro de esta novela, al que le perdonamos todo y al que todas queremos darle cariño.

sábado, 12 de enero de 2013

Fifty Shades of Grey



Puedo decir que, literariamente, desde fines del 2.012, me siento bastante romántica; a la sazón, inicié el 2.013 queriendo ponerme al día con los libros de moda; así, debido a que sé que se trata de una novela romántica, y era la novela que tenía más al alcance, empecé a leer el revelador, y popularísimo estos días, Cincuenta Sombras de Grey.

Si valió la pena darle el beneficio de la duda al libro, todavía no puedo definirlo; me entretuvo, sí; no pude dejar de leerlo hasta que lo terminé, sí; fue romántico… a su manera, sí; quiero, desesperadamente continuar leyendo la historia, sí; pero ¿es mi clase de libro?, aún no lo sé. No obstante, aquí va mi apreciación.
Cincuenta Sombras de Grey (Fifty Shades of Grey) es una novela erótica de la autora inglesa E.L. James que tiene su argumento en la intensa, de alguna manera, relación entre Anastasia Steele, una recién graduada en literatura inglesa, y el atractivo millonario Christian Grey, un hombre oscuro con tendencias sexuales muy definidas; el hombre es adicto al BDSM.
Para comenzar, no creo en el afecto que se da por un sencillo intercambio de palabras, puedo creer en la atracción física entre un hombre y una mujer por una simple mirada, pero no creo en ese deseo incontrolable que se plantea acá. Anastasia queda afectada por Grey desde que le conoce cuando, sustituyendo a su compañera de cuarto, Katherine Kavanagh, debe entrevistar al billonario para un artículo del periódico estudiantil de WSU, universidad en la que ella y su amiga estudian. Pero dejo pasar esta inconformidad tan común en los libros de hoy en día. Bueno… tampoco debo olvidar que se trata de una novela erótica. No puede esperarse más que una atracción ilimitada e instantánea. Así, continúo leyendo el primer capítulo hasta que empiezo el segundo en el que la mejora un poco hasta que Grey acude al bar a buscar a Anastasia, y es ahí donde verdaderamente me enganchó la novela.
En cuanto al erotismo del libro, que probablemente es lo que más intriga al público –no a mí–, las escenas son seductoras y sensuales. Lo que al BDSM (Bondage, Dominación, Sumisión, Masoquismo) refiere, me pareció repulsivo. Y, particularmente, me fastidiaba que hubiera más diálogo durante el planteamiento de la escena sexual que en otras. Hubiera querido conocer un poco más de los secretos de Grey, pero supongo que saldrán a relucir en la segunda parte de la obra, Cincuenta Sombras Más Oscuras. 
Entre lo que más disfruté durante la lectura del libro fue el intercambio de correos entre los protagonistas. Me pareció que los correos reflejaban el verdadero afecto y estado de ánimo de los personajes y le imprimieron frescura a la novela. También me pareció adecuado el final de esta primera novela. Finalmente, yo, que soy admiradora de las grandes heroínas literarias, y que siento un poco de vergüenza de haber sucumbido ante este tipo de lecturas, admiré la determinación de la protagonista al retirarse de ese estilo de vida oscuro en el que se está introduciendo; aunque sé que se reiniciará en el segundo libro, si no, no habría una segunda y tercera parte.
Entre los elementos que me pareció que faltó explicación resaltan, aunque queda claro que Grey es un acosador y sabe investigar a la gente, que Anastasia nunca le pregunta a Grey cómo fue que dio con ella en el almacén de Claytons, él tampoco le explica que siempre la persiguió porque quería que fuera su sumisa, queda tácito, pero me habría gustado que hubiera sido explicado por los personajes. Y, lo que me pareció menos aceptable es que la autora no hubiera planteado los sentimientos de Anastasia en cuanto a la inocencia de una joven cuyas primeras experiencias sexuales fueran tan antipáticas como las que recibió Grey cuando tenía quince años; esto, teniendo en cuenta que Ana siente repulsión por la famosa Sra. Robinson, quien introdujo al joven a ese mundo extremo, mundo en el que él la estaba introduciendo a ella también.

Cincuenta Sombras de Edward Cullen.
También mi inclinación por leer este libro inició, como Twihard, porque su autora se inspiró en el libro de Stephenie Meyer, Twilight, para desarrollar su novela. Y lo cierto es que se inspiró; literalmente.
Saber que Twilight, o que la autora, E.L. James, había iniciado la escritura de este libro, a la par que leía Twilight, no lo sé, me inspiró para leerlo; me dije, debe ser romántico a lo Twilight, y lo fue, fue como leer Twilight, sin lo sobrenatural. Lo que me pareció raro.
Su protagonista, Christian Grey es críptico como Edward Cullen; tiene gracia al caminar, como Edward Cullen; el cabello revuelto, como Edward Cullen, y es millonario y poderoso, como Edward Cullen, menos eso de que brilla con la luz del sol o que tenga la piel nívea y fría. En cuanto a Anastasia Steele, Anastasia Steele es Bella Swan. Se viste como Bella Swan (o K. Stew), converse y jeans; piensa como Bella Swan; ensimismada como Bella Swan y su amor por Grey es complaciente como el de Bella por Edward, por este amor complaciente se somete a las prácticas sexuales extremas de Grey.
En relación a la historia, también sigue el hilo de Twilight. Se conocen, él le asegura que es peligroso y que ella debe mantenerse alejada de él pero ya no puede mantenerse alejado de ella porque lo tiene hechizado –bueno, lo de hechizado me recordó más a Darcy–, y, como Grey no puede brillar, vivir eternamente o hacer que Ana viva eternamente, como Edward a Bella, el secreto de Grey es que es un atractivo, enigmático y perverso adicto al sexo tan extremista que hace firmar a sus amantes un contrato explícito de lo que pueden o no hacer durante sus encuentros. Como base de este afecto, Ana Steele es virgen como Bella y solo Grey, como Edward, tendrá este privilegio de terminar con su estado de inocencia. La escena del auto que casi atropella a Bella, en Twilight, es, por cuestiones terrenales, cambiada acá por una bicicleta, un vehículo más creíble de atajar que una camioneta, que casi atropella a Ana cuando sale con Grey a tomar un café. Como Grey no puede correr rápido como Edward es un gran piloto de cualquier tipo de aviones así que puede estar en diferentes cuidades en pocas horas porque, además, posee su propia flota de aviones. Los padres de Ana son divorciados, como los de Bella. Y Anastasia prefiere que la llamen “Ana”, como Isabella prefiere “Bella”.
Son muchas las similitudes entre Twilight y las Cincuenta Sombras. En el final Ana y Christian se separan, lo que me lleva a preguntarme si Cincuenta Sombras Más Oscuras seguirá el ritmo de New Moon.

Adaptación al cine
Otra razón que me animó a leer rápidamente esta historia es que será próximamente adaptada al cine. No quiero imaginar lo caliente que va a ser esta película; sin embargo, todavía no se ha definido quienes interpretarán a Anastasia y Christian. A mí me gustaría ver a Alexis Bledel como Ana, ella ya ha hecho estos personajes de la chica estudiosa que empieza a incursionar en el mundo de las editoriales y tiene a su favor que su apariencia es tan virginal como lo requiere el personaje. En cuanto a Cristian, me inclino por Ian Somerhalder aunque Matt Bomer le añadiría esa elegancia necesaria. 
Por último, aunque no es exactamente el estilo de historias que me apasiona leer, esta lectura es tan adictiva que necesito saber cómo termina, así que tendré que ponerme al día con las continuaciones, Cincuentas Sombras Más Oscuras y Cincuenta Sombras Liberadas.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Breaking Dawn Part 2



Cuánto sufrí con Amanecer Parte 2, el cambio que estaba formándose en el desenlace de esta saga, quiero decir, ¿Carslile?, ¿Jasper?, ¿dos lobos de la manada…? era demasiado; pero todo se resuelve justamente y sucede el felices para siempre, subrayando el para siempre, de todos los cuentos. 

En Breaking Dawn Part 2, Bella Swan despierta convertida en vampira, luego que Edward Cullen, su esposo vampiro, al final de la primera parte de esta película, le inyectara su ponzoña para salvarla de la inminente e infinita muerte que le esperaba al traer al mundo a una hija producto de su amor con él cuando todavía era mortal; Breaking Dawn Part I culmina excitantemente cuando Bella abre sus ojos color rojo, color que significa sed de sangre humana. El clan Cullen escogió, por filosofía de vida, evitar la sangre humana, ellos se alimentan de animales salvajes por lo que sus ojos son color miel y no rojos, pero Bella, siendo neófita, tiene sed normal de sangre humana. Es curioso que el libro resalte la preparación de Bella, antes de convertirse en vampira, como el medio para controlar su sed de sangre humana, lo que, literalmente, no se justifica en la película a pesar de que se abstiene de probarla cuando va de cacería con Edward y un alpinista aparece en la escena de acción. 

Breaking Dawn Part 2 desarrolla el evento que sucede del nacimiento de Renesmeé, la hija híbrido (mitad mortal, mitad inmortal) de Edward y Bella, cuando Irina, la novia de Laurent, aquel vampiro que había muerto de mano de la manada de Sam Uley en la película New Moon, observa a la pequeña niña y se hace la idea de que es una niña inmortal. Los niños inmortales solo podían traer la destrucción, por su sed, y la exposición del submundo vampírico. Es por esto que Irina, vengando la muerte de Laurent, acude a los Vulturi, el clan que regula, de algún modo, el mundo de los vampiros, para que interceda en este ilícito; pero los Vulturi tienen, desde hace mucho tiempo, sus intereses en el clan Cullen, Alice, la chica que puede ver el futuro; Edward, el vampiro que lee mentes, y la neófita Bella, cuyos dones todavía les son desconocidos, y sobre los cuales sienten gran curiosidad y anhelan tener el poder.   

Mi apreciación de la película, basada en el libro de Stephenie Meyer, Breaking Dawn (Amanecer), cuarto de la saga Twilight (Crepúsculo), es mixta. En inicio, nunca fue un libro fácil para mí; sin embargo, la adaptación de Breaking Dawn (Part 1) ha sido mi favorita de todas las adaptaciones junto con la primera película, por supuesto, Twilight. Pero sufrí mucho con la escena de la batalla entre el clan Cullen y los Vulturi; me sentí agobiada durante toda la secuencia. Fue horrible. No obstante, respetando a quienes no han visto todavía la película, me reservaré lo sucedido. Me gustó mucho, por otro lado, la entrada de la película, que resalta los sonidos y las formas que Bella percibía al despertar como vampira. Me gustó también que estuviera incluida una de las escenas del libro que más había disfrutado, cuando Jacob se expone a Charlie, el padre de Bella, como licántropo para que mantenga una mente abierta y pueda entender, sin decirle exactamente qué es, los cambios producidos en su hija desde su matrimonio con Edward. Otra escena que especialmente esperaba por su ternura fue la última, última también del libro, cuando Bella permite que Edward lea sus pensamientos, pues sabrá el lector que el poder de Bella es un escudo y por ello ninguno de los poderes de los demás vampiros la afectaban. Y me conmovió muchísimo, el top de la película para mí, la incorporación en los créditos del cast de todas las películas Twilight, creo que fue una nostálgica despedida para quienes somos fanáticos de estos libros y películas, recordar a todos los personajes que una vez formaron parte de esta especial saga. La única, si no me eqivoco, que fue sacada de la mención fue Rachelle Lefevre, la primera Victoria, pues solo apareció Bryce Dallas Howard, quien la sustituyera en Eclipse.
En resumen, no creo que Breaking Dawn (Part 2) sea mi película favorita de este año, como lo fue su primera parte, pero ha sido una gran despedida para una de las grandes saga del cine de los últimos años.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Breaking Dawn Part I

No me había gustado tanto alguna de las adaptaciones de Twilight como Breaking Dawn Part I.

Para comenzar mis impresiones sobre la película debo exponer algunos aspectos del libro de Stephenie Meyer, Breaking Dawn, y mis apreciaciones sobre el mismo. Breaking Dawn es un libro dividido en tres partes, todos los libros que le preceden, como éste, son narrados en primera persona desde el punto de vista del personaje de Bella Swan (la chica común que se enamora de un joven vampiro), excepto éste, que cuenta con una segunda parte narrada desde la óptica de Jacob Black (el chico lobo que está enamorado de Bella). Recuerdo que cuando empecé a leer Breaking Dawn, hace alrededor de dos años, ansiaba regresar al romance bonito que me había vendido Stephenie Meyer con Twilight (el primer libro de esta saga) y que había matado con Eclipse (el tercer libro en la secuencia) cuando se le ocurrió crear ese triángulo entre Edward-Bella-Jacob, creando esa molesta confusión –para mí– de los sentimientos de Bella por Jacob; me desagradaba porque no podía justificar la deslealtad de su amor por Edward, pero afortunadamente todo se compone, de alguna manera, en Breaking Dawn, libro en el que Meyer retoma ese romance juvenil y apasionado de sus protagonistas; no quiero decir con esto que no tuve mis enfrentamientos con la obra, pues yo seguía enfadada por la intromisión de Jacob entre los personajes principales, no obstante luego de que Edward (el chico vampiro) se casa con Bella y se van de la luna de miel a una isla ficticia, que la autora llamó Isla Esme, el libro recobra ese encanto que tanto me atrajo en Twilight y New Moon (los dos primeros libros de la saga) y vuelvo a sentir a Bella completamente enamorada de uno de los personajes más encantadores de la literatura moderna.

Breaking Dawn Part I
Breaking Dawn Parte I es una película basada en el libro Breaking Dawn (Amanecer), de la autora estadounidense Stephenie Meyer, producida por Meyer, dirigida por Bill Condon, y estelarizada por Kristen Stewart, Robert Pattinson y Taylor Lautner; la película es la continuación de otras tres películas: Twilight (Crepúsculo), New Moon (Luna Nueva) y Eclipse, todas basadas en los libros de Meyer. Breaking Dawn Part I se centra en el matrimonio de Edward Cullen (un chico vampiro) y Bella Swan (una chica normal), los seguidores de esta saga, tanto de los libros como de las películas, sabrán que esta boda viene orquestándose desde New Moon, y era, de cierta manera, el pacto o el soborno de Edward para dos cosas que Bella siempre le había pedido, una: que consumaran su amor, y dos: convertirla en uno de ellos, lo que finalmente llega a ocurrir en Breaking Dawn.
Mi curiosidad por cómo se darían algunos de los argumentos del libro fueron excelentemente retratados en Breaking Dawn, yo diría que la película es impecable, absolutamente romántica, y muy bien dirigida, al punto de que algunos de los aspectos que más repulsión me causaron mientras leía la obra fueron sutilmente justificados, como por ejemplo, la sangre que bebe Bella para alimentar a su bebé durante su embarazo, todo el embarazo es inquietante –y por esto diría que Breaking Dawn Part I es la película más oscura de la saga–. La casa en la que se residencia el nuevo matrimonio Cullen en Isla Esme es tal como imaginé que sería cuando leía el libro, la secuencia de acciones durante la labor de parto fue emocionante y la conversión de Bella una obra de arte, sus abiertos ojos rojos en el cierre de la película fueron impactantes.
No recuerdo hasta hoy que una película me hubiera sacado del cine con una sonrisa tan abierta y tan llena de emociones, en seguida sentí la necesidad de verla otra vez, aunque no me quede más remedio que esperar el lanzamiento en DVD para hacer la fiesta. Continuaré, mientras tanto, con mis mismas inquietudes sobre cómo se desarrollará el final de esta historia (a pesar de todo Breaking Dawn no es mi libro predilecto de la saga Crepúsculo, es de aquí que se desprenden mis emociones por lo bien que estuvo la película) y esperaré como buena fanática a que se cierre esta novela cuando se estrene la segunda parte de Breaking Dawn el próximo año.

Nota: la autora de los libros, Stephenie Meyer, realiza un cameo en la escena de la boda de Bella. Meyer también aparece en la primera película, Twilight.

jueves, 23 de junio de 2011

Red Riding Hood


Sentía mucha curiosidad por ver Red Riding Hood (La Chica de la Capa Roja) no tanto por la historia sino por el trabajo de su directora, Catherine Hardwicke, quien dirigió Twilight, si no es una de mis películas favoritas, por lo menos es la que me llevó a leer el famoso y romántico libro de Stephenie Meyer, con lo popular que se volvió esta historia de Meyer, normalmente se olvida que en realidad es una emocionante novela de amor, pero bueno, esta vez no se trata de escribir sobre Twilight sino sobre Red Riding Hood.
Me equivoqué un poco, o, más bien, me creé falsas expectativas con La Chica de la Capa Roja, aunque no con la dirección de Catherine Hardwicke, su trabajo es aceptable, pero yo me esperaba una historia romántica más empalagosa que la que vi.
Red Riding Hood es una adaptación adulta del cuento infantil La Caperucita Roja, sí, ese cuento en que la niña inocente es perseguida por el lobo feroz, de eso se trata Red Riding Hood aunque con un toque más oscuro y misterioso –que me recordó un poco a esa película de M. Night Shyamalan, The Village–, y que al final se vuelve muy emocionante, lo que no acababa de interesarme durante un largo rato terminó gustándome, pero bueno, eso sucede cuando se mira una película bajo las expectativas románticas equivocadas.

Water For Elephants


Siempre es agradable ver a Robert Pattinson en un personaje distinto al del vampiro de Twilight.
Most Spectacular Show on Earth.
Acabo de ver la película basada en la novela de Sara Gruen, Water for Elephants, que trata la historia de un joven estudiante de veterinaria que se ve involucrado en el mundo de los circos. Habría sido interesante haber leído primero la novela de Gruen antes de ver la película para poder determinar si los personajes de la película se asemejan a los de la novela; sin embargo, a mí, que no he leído el libro, me parecieron bien representados, de hecho, fue agradable haber visto a Robert Pattinson actuar menos incómodo junto a su protagonista; él y  Reese Witherspoon mantuvieron muy buena química durante sus escenas juntos.
Bien, Water for Elephants (Agua para los Elefantes) narra la historia de Jacob Jankouski, un joven estudiante de veterinaria, que pierde a sus padres y con estos su posibilidad de continuar sus estudios, es así como la penosa situación le encuentra con el circo de los Hermanos Benzini, en el que su déspota amo le da cabida después de que Jankouski se presenta como veterinario egresado de la universidad de Cornell.
No me desconcierta que los seguidores de Twilight, por la gracia de su protagonista, no hubieran respondido del modo esperado ante Water for Elephants. Water for Elephants no es una película para complacer a los adolescentes, es  bastante sobria, adulta y dramática, en la que se puede apreciar la clase de abusos y crueldad  a la que son sometidos  los animales que trabajan para los despiadados seres humanos dentro de los circos, excepto por que también refleja el encanto que puede sentir una mujer víctima del mal carácter y voluntad de un marido despiadado cuando a un miserable circo se incorpora un agradable y apuesto joven.