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domingo, 3 de agosto de 2014

Mansfield Park 200 Años

Mansfield Park nunca ha sido mi historia Austen predilecta, tiene unos personajes principales que carecen de la energía que otros, en otras novelas, como Elizabeth Bennet, Darcy, Emma o Knightley, esto sumado a que el romance de la obra no es precisamente apasionado; sin embargo se trata de Jane Austen y uno de sus trabajos, que en 2014 ha cumplido doscientos años desde su primera publicación, por lo que la relectura era obligada, y más que un compomiso, resultó agradable reencontrarme con este singular relato.
Que se espacien otras plumas en la descripción de infamias y desventuras.
Fanny Price, la hija humilde de una familia numerosa, es enviada, a los diez años, con los tíos Bertram a Mansfield Park, un lugar en el será recibida en una opulencia a la que no está acostumbrada, no obstante, no será la opulencia lo que deslumbre a Fanny sino la amistad que establecerá con su primo Edmund, amistad que con el pasar de los años se transformará en amor.

Visto así, parecerá una dulce historia de amor, pero, como he referido, es la falta de gracia, de energía, en los personajes Fanny y Edmund lo que hace a la novela pesada; no obstante es un placer deleitarse en la escritura de Jane aun cuando hubiera fallado en el destino de los personajes.
Algunos consideran a Fanny Price pesada y aburrida, pero yo no la considero así, Fanny es insobornable, fiel a sus principios y sentimientos -atributos que le admiro-, es por esto que está determinada a continuar enamorada de Edmund a pesar de Mary Crawford, de Henry Crawford, quien, en mi opinión, es el verdadero héroe de la novela, un vecino mujeriego que se enamora perdidamente de ella. 
Tal vez sea ésta la diferencia entre Faany y yo -Fanny y el resto del mundo-, ella se mantuvo, a pesar de las galanterías de Henry, constante a los sentimientos que tenía por Edmund, nunca se dejó deslumbrar por lo que Henry decía sentir por ella, mientras, probablemente, otra mujer se habría dejado seducir. Por esto termina triunfante, airosa, cuando conquista a Edmund y Henry continúa sus andanzas con Maria Rushworth, su prima. No obstante, me hubiera gustado leer a Austen desarrollando el cambio de los sentimientos de Fanny por Edmund a Henry (con la constancia de Henry, por supuesto), pero, supongo, que la novela no se habría llamado Mansfield Park sino Everigham Park.  

Mansfield Park, con sus altos y bajos, es un clásico de Jane Austen, que este año celebra sus doscientos aniversario. ¡Felicidades Mundo Austen!

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Mansfield Park - Capítulos XL al XLVIII

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lunes, 21 de julio de 2014

Mansfield Park - Capítulos XL al XLVIII

Ya casi se termina la novela de Jane Austen, Mansfield Park, y ha sido memorable reencontrarme con esta historia. Lo maravilloso de la obra de Jane, en mi caso, es que sin importar cuántas veces hubiera leído su trabajo, siempre descubro un nuevo matiz y adquiero un aprendizaje distinto con cada lectura; y Mansfield Park no es diferente en este sentido.
En la última revisión de esta obra, que este año celebra su doscientos aniversario, Henry Crawford expone sus sentimientos a Fanny Price y, luego de no corresponderlos, Fanny es enviada a Porstmouth, donde reside su familia, con el propósito de que escarmiente en su verdadera situación en la vida, llena de necesidades y calamidades, con la idea de motivarla a aceptar la propuesta de matrimonio de Henry.
La correspondencia entre Mary y Fanny se vuelve regular; si antes Fanny deseaba que Mary se olvidara de ella completamente, en el destierro de Porstmouth, recibir una letra suya era ponerse al corriente con las noticias sobre Mansfield que a ella tanto interesaban. No obstante, a pesar de que Mary le escribe especialmente para hablarle de su hermano, en el capítulo XLI, el mismísimo Henry Crawford aparece en Porstmouth para reencontrarse con ella.
Imagen de Blog Austen Efforts The Jane Austen Adaptations Pages

¿Por qué, Jane, por qué?
Todavía no comprendo por qué mi queridísima Jane Austen se empeñó en Fanny y Edmund como pareja y por qué no en Fanny y Henry. Henry es el héroe de esta obra, eso está clarísimo. No permitirle a Fanny enamorarse de Henry fue una de sus sátiras. Estoy segura de que ésta es la razón por la que Henry es hecho a menos al término de la novela, volviendo a sus prácticas de mujeriego, cayendo en la desgracia cuando se junta nuevamente con la antigua señorita Bertram, actual Maria Rushworth.
Pero lo cierto es que Henry aparece en Porstmouth, lo que Edmund fue incapaz de hacer. Me gusta esta parte de la novela porque, parecido a lo que sucede en Orgullo y Prejuicio, cuando Darcy se reencuentra con Elizabeth Bennet en Pemberley y Elizabeth observa los cambios operados en él después del rechazo de su propuesta de matrimonio, Fanny destaca también un cambio considerable en la actitud de Henry, quien es más "delicado, considerado y atento para con los sentimientos de los demás"; no obstante, esta delicadeza se termina cuando Henry regresa a Londres y se reencuentra con Maria Rushworth. 
Finalmente Edmund escribe a Fanny, y es para comunicarle cómo van sus asuntos con Mary Crawford.
No tengo celos de nadie en particular. Es de la influencia del mundo elegante, en su conjunto, de lo que estoy celoso.
Durante el relato de la novela hay una gran química entre Edmund y Mary Crawford, que no existe en ninguna parte con Fanny, y que Jane se empeña, así como con Fanny y Henry, en terminar. Mary está más hecha para Edmund que Fanny porque le hace apasionado, le desafía y le hace pensar en otras opciones de vida, aun cuando Edmund estuviera muy determinado en sus decisiones. Mary Crawford no es una favorita mía en esta novela tampoco; sin embargo, he de destacar que tiene una personalidad contundente, definida y jovial, más indicada para una protagonista. Parte de los problemas de Mansfield Park. No obstante, a pesar de su afecto por Edmund, el trato de Mary cambia desde su llegada a Londres. Para Edmund, la amistad de Mary y Fanny eran la combinación perfecta, Mary y otras familias londinenses eran su dolor de cabeza. Si Mary se hubiera sometido a su voluntad y al estilo de vida parroquial que Edmund quería para sí, se habría quedado con ella, pero Mary era un espíritu libre con ideas muy definidas sobre el matrimonio y el nivel de vida social que aspiraba no tenían nada que ver con un párroco de iglesia.
Edmund escribe nuevamente a Fanny para informarle que Tom está gravemente enfermo, sin embargo no hay indicio de su necesidad en Mansfield.
A pesar de la enfermedad de Tom, lo que sacude a esta familia es el escándalo que protagonizan Maria Rushworth y Henry Crawford, quienes escapan juntos a pesar de que ella es una mujer "felizmente casada" y él profesa un amor dulce y tierno por Fanny Price. Luego, copiando el modelo de su hermana, Julia se escapa con Yates, amigo de Tom, a Escocia.
La novela culmina con Maria y tía Norris desterradas de Mansfield, Julia regresa casada con Mr Yates, y Edmund y Fanny, en uno de los finales menos románticos de la historia de las novelas, se comprometen y viven felices para siempre.

Citas Destacadas.
"Y creo yo que apenas se encontraría a una niña casadera en todo el Reino Unido que no prefiriese resignarse con la desgracia de ser pretendida por un hombre inteligente, agradable, a verle ahuyentado por la vulgaridad de sus parientes más próximos."
"Todos llevamos en nosotros mismos un guía mejor de lo que pueda serlo otra persona."
"Porstmouth era Porstmouth; Mansfield era el hogar."
"Hay tantas señoras distinguidas cargadas de líos hoy en día, que uno no se puede fiar de nadie."
"Que se espacien otras plumas en la descripción de infamias y desventuras."
"Las indignidades de la estupidez y los desengaños de una pasión egoísta no pueden inspirar mucha piedad."
"Los castigos de este mundo son menos eficientes de lo que pudiera desearse."
"La cura de pasiones irremediables y la transferencia de insustituibles amores tienen que variar mucho, en cuanto a tiempo, según las personas."
"Que nadie presuma de saber traducir los sentimientos de una mujer joven al obtener la seguridad de un amor para el que apenas se atreviera a guardar una esperanza."

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domingo, 6 de julio de 2014

Mansfield Park - Capítulos XXXI al XXXIX

Aunque reúna todas las perfecciones del mundo, creo que no debería dejarse sentado como indudable que un hombre tiene que ser aceptado por todas las mujeres que a él se le ocurra querer.
La última vez de la revisión de la novela de Jane Austen, Mansfield Park, Maria Betram se había casado con Mr Rushworth, y Henry Crawford regresó a Mansfield motivado en conquistar a Fanny Price.
Desde los días en que William Price, hermano de Fanny, había estado en Mansfield, ella no había vuelto a saber de él, y ahora el mismísimo Henry le traía extraordinarias noticias: William era teniente. El almirante, tío de Henry, había ayudado al muchacho sin conexiones para que se elevara en el rango, todo esto solicitado por Henry como parte de su plan de conquistar a Fanny, y el plan continuaba con la exposición de sus sentimientos por ella.
Ahora bien, si esto fuera Orgullo y prejuicio, o Fanny Price fuera Elizabeth Bennet, Fanny habría salido airosa de su conquista; Eliza habría actuado con cautela, tal vez, si Wickham, en vez de ser un farsante, se hubiera mostrado bondadoso con ella aunque hubiera sido en el acto egoista de conquistarla, pero estamos hablando de Fanny Price, una muchacha de principios inquebrantables, y Henry Crawford era un hombre que le era despreciable, por el que no sentía estima, aunque ahora tenía algo que deberle, el nuevo rango de su hermano.
"¡No, no, no! -exclamó ella, ocultando su rostro-. Todo esto es un absurdo. No me torture. No puedo escucharle más. Su amabilidad en el caso de William me obliga con usted más de lo que cabe expresar con palabras; pero no quiero, no puedo soportar, no debo escuchar esas... No, no; no piense en mí. Aunque ya sé que no piensa en mí en realidad. Sé muy bien que no hay nada de esto."
Claro, no era para menos la reacción de Fanny después de todo lo que había observado en Henry y su actuación con sus primas. Era obvio que no la quería, sólo trataba de conquistarla y ella no estaba hecha para ello.
Fanny estaba emocionada, preocupada, temblorosa por todo; agitada y feliz, angustiada, profundamente agradecida, sumamente irritada. ¡Era algo increible! ¡Él se había portado de un modo imperdonable, incomprensible! Pero eran tales sus hábitos, que no podía hacer nada sin mezclar un poco de maldad. Previamente la había hecho la más feliz de las criaturas humanas, y ahora la insultaba... No sabía qué pensar, cómo enjuiciarlo, cómo considerarlo. Hubiera preferido que no hablase en serio; y, sin embargo, ¿qué podía excusar la utilización de tales palabras y ofrecimientos, si era sólo con el propósito de burlarse?
El asunto es que, a pesar de su negación, Henry se atrevió a pedirle su mano a su tío.
El disgusto de Sir Bertram al ver la estupidez de su sobrina, de rechazar a un hombre, a un prospecto, como Henry Crawford, que habría querido para sus propias hijas, le hace tomar medidas extremas. Fanny estaba demasiado acostumbrada a la opulencia de Mansfield. Era necesario que regresara a Porstmouth con su familia, que viviera la necesidad que ya no recordaba, en la que vivían los suyos; sólo así volvería en sus sentidos y vería en Henry la salida a su destino.
Fanny, inocente de que eran éstas las verdaderas intenciones de su regreso a Porstmouth, aceptó muy
dispuesta su pequeña vacación, que signficaba también poner distancia entre ella y su primo Edmund, de quien estaba enamorada sin ser correspondida. Lo que encontró Fanny en el seno familiar, sin embargo, fue desorden, desatención, mala educación y mucha falta de interés o cariño hacia ella. 
Tal era el hogar que había de distraerla de Mansfield e inducirla a pensar menos en Edmund con sentimientos más moderados, no podía pensar en otra cosa que en Mansfield, en sus queridos habitantes, en sus felices costumbres.

Citas Destacadas:
"De no haber sido tan intachable su elección, yo hubiera condenado su perseverancia."
"Uno se familiariza con Shakespeare sin saber cómo. Forma parte de la naturaleza de todo inglés."
"Más difícil es hablar bien que componer bien."
"Los contratiempos sirven siempre para conseguir después algo mejor."

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