sábado, 18 de noviembre de 2017

Proyecto Austen: Divorcio en Nueva York



Libros / Jane Austen

Sensatez y Sensibilidad no es la novela más romántica de Jane Austen ––aunque he leído por ahí que Austen no escribía romance––, sí es una de sus obras más queridas por de su público. A los que vemos en Jane, además de una dibujante de los problemas femeninos de su sociedad, como una filósofa romántica, no compartimos el porqué de algunos eventos en Sensatez y Sensibilidad como por ejemplo: si Elinor y el Colonel Brandon parecían, en diálogos y entendimiento, perfectos y hechos uno para el otro, ¿por qué no los reunió?, o, ¿qué le veía Elinor a Edward Ferrars? En lo particular uno de mis pasajes predilectos de SyS es cuando Willoughby reaparece confesándole el amor que sí sintió por Marianne a Elinor, que, aunque sabemos que es un canalla, igualmente nos preguntamos ¿por qué prefirió dejarla con el Colonel? ¿Por qué, siendo Marianne tan joven, no optó por dejarla sola, ante la expectativa de enamorarse nuevamente de alguien contemporáneo con ella (sin menospreciar al Colonel que es un sol). Y como estas muchas preguntas, que no restan importancia a esta obra que, en sí, expone como tema principal la injusticia en la desigualdad de género de la época y cómo una madre, viuda, con tres hijas, tiene que continuar la vida, ajustándose a una renta flaca y privaciones por el simple hecho de que las propiedades no podían ser heredadas por la línea femenina.

En Sensatez y Sensibilidad, las edades de Elinor, Marianne y Margaret están comprendidas entre los 13 y 20 años aproximadamente; aunque son tres hermanas, la novela nos es narrada en tercera persona desde los puntos de vista de las dos mayores. Los dilemas románticos se ajustan perfectamente, que Marianne caiga en cama por depresión amorosa es algo relacionable pues todas nos hemos sentido miserables y con un corazón roto; y que Elinor no sepa que hacer con sus sentimientos cuando, a caballo, reaparece Ferrars es otro evento que todas hemos sentido alguna vez, aunque el príncipe no venga precisamente a caballo; Marianne representa el corazón, la sensibilidad, y Elinor el pensamiento, la sensatez


Divorcio en Nueva York, de la autora Cathleen Schine, es una adaptación de esta obra de Jane,  una comedia acerca de una madre que de la noche a la mañana se queda sin nada, su marido le solicita el divorcio más su ostentoso apartamento de Nueva York, que compraron con la inicial de cinco mil dólares que ella colocó. Betty, respaldada por la beneficencia de su primo Lou ––ya aquí empiezan a aparecer elementos Austen––, se va a vivir a su casa de verano de Wesport, en Connecticut, donde sus hijas, que están atravesando sus propias crisis de mediana edad, van a acompañarla.

El argumento de la novela, como cuando lo leí en la sinopsis, me pareció divertido, fue por esto que la descargué, pero después de unas pocas páginas no podía mantenerme concentrada; en oportunidades me pareció que había exceso de palabras, diálogos innecesarios y párrafos que no venían al caso, que la novela pudo ser la mitad de lo que es para lograr un mejor objetivo y enganche con el público. Sé que tengo mis propios problemas con envejecer, pero, realmente no me identifiqué con ninguna de estas tres mujeres, aunque me gustara el humor de Betty, la madre; si no recalcaban constantemente que Annie y Miranda eran cincuentonas, me habría parecido que estaba leyendo una novela con los problemas, dudas y aflicciones típicas de las jóvenes en sus veinte años, posiblemente porque Una novela tiene una trama, la misma trama de siempre. Sensatez y Sensibilidad debería ser ese tipo de novela sea cual sea el tiempo en el que se sea adaptada. No la hace más divertida que sean personas mayores, la vuelve, en mi opinión semi deprimente. No obstante, si a algún productor de cine se le ocurriese, como película, a lo Mamma Mía, estaría genial.
Divorcio en Nueva York, tristemente, es mi primera fase Incompleta de mi Proyecto Austen. Aunque leí aproximadamente el setenta y cinco por ciento del libro no sentí curiosidad por saber cómo terminaba.
 

Frases destacadas
*El amor era una de las razones que daba para no casarse, la razón prioritaria.
*Una novela tiene una trama, la misma trama de siempre.
*Las familias son el destino.
*Annie se sentía intensamente viva cuando estaba a solas, cuando callaba, cuando la rodeaba el silencio.
*A veces miraba los libros en las estanterías de la biblioteca y sentía con ellos un parentesco lleno, quieto, potente.
*¿Contaba eso alguna vez? ––pensó Betty––. Un corazón partido es un corazón partido.
*Y qué pesado hablar de envejecer como si fuera sinónimo de vivir.

Próxima lectura
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domingo, 29 de octubre de 2017

Cine - Octubre 2017



Cine


 
No ha sido tal el cine que he visto este mes (como en todo el año), sin embargo podría comentar algunas películas comenzando por Beatriz at Dinner, esta inteligente sátira sobre las relaciones entre los americanos con los latinos, con la que Salma Hayek se luce. En Beatriz at Dinner, Salma representa a una sanadora que se queda atascada en una cena de americanos adinerados. En sí la idea de la película es genial, es algo así como una tragicomedia, pero si les soy sincera, no estuve muy conforme con el final; me esperaba algo más satírico, que Beatriz dejara a los americanos ridiculizados, pero el guión se fue más por lo nostálgico que por lo cómico, lo que, si se analiza con cuidado, no dejó de tener su cierta ironía.
 

Otra película que vi, ésta sugerida por mi hermana, con la que me comprometí en hacer, en algún momento, un conteo de las películas con las que ella me ha hecho perder dos valiosas horas de mi vida, es A Ghost Story, una película protagonizada por Casey Affleck y Rooney Mara, una actriz que parece estar en todas las películas de este año. La película que para muchos pudiera ser una joya del cine, en mi caso no sumó ni restó, habría podido continuar viviendo sin sentir que me había perdido de algo importante. No obstante, lo que destaca de la historia es ese paralelismo con el que un alma en pena sigue su propia vida hasta conseguir la paz espiritual. 
 

Ahora bien, el hecho de que no vea películas nuevas no significa que no vea películas, siempre veo películas, algunas tan viejas que casi no las recuerdo y son como si las viera por primera vez, como Sé lo que Hicieron el Verano Pasado (I Know What You Did Last Summer), ¿la recuerdan? Los años dorados de Jennifer Love Hewitt, Sarah Michelle Geller, Freddy Price Jr, Ryan Phillippe y, no me lo van a creer, pero un muy joven Johnny Galecki. Sé lo que Hicieron el Verano Pasado es una de esas películas que son presentadas como cine de terror pero que en realidad es, para mí, una comedia con un asesino al acecho, cuyo argumento está tan bien elaborado que estará eternamente archivada  como una de mis favoritas del género.
 

Pero, si he de escoger una película como favorita entre todas las que he podido ver este mes, ésta sería una viejita, viejita, todavía más que SLQHEVP, Say Anything.
 

Alguna vez había visto Say Anything sin prestarle mayor atención, pero en esta ocasión me quedé enganchada entre los diálogos y las citas de la película. Say Anything es un clásico del cine juvenil de los años ochenta junto con The Breakfast Club, Can´t Buy Me Love, Sixteen Candles y Some Kind of Wonderful, entre otras, un cine que me encanta, que he ido coleccionando y al que recurro cuando quiero ver algo ingenioso. Me gusta cómo estos chicos son capaces de experimentar la ternura del primer amor en el caos de sus vidas. En Say Anything Lloyd Dobler no tiene tantas oportunidades como Diane, la chica de sus sueños, que está por marcharse a Inglaterra para asistir a la universidad, conflicto que no impide que nuestros protagonistas se enamoren irremediablemente. 
La he visto y vuelto a ver y probablemente después de que publique este artículo la vea otra vez.  Say Anything es sin duda Mi Película del Mes.

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Leídas en Octubre 2017



Libros
 
 
Y bueno, continuando con mi Proyecto Austen, lo que empecé a leer en octubre fue Los Misterios de Udolfo, la novela gótica de la autora Ann Radcliffe sobre la que se hace mención en la novela Northanger Abbey y con la que he querido rendir tributo a Jane Austen este año.
Los Misterios de Udolfo es una novela gótica en la que la superstición prevalece como elemento fundamental; sin embargo, la autora ha conseguido presentarnos a una heroína escéptica a los mitos y leyendas pero que también puede ser impresionable. La ambientación en paisajes boscosos, rodeados de aldeas y castillos "encantados", te conectan con la estructura del tiempo, siglo XVI, y la idiosincrasia de su gente.
Describo un poco más de Los Misterios de Udolfo, así como las frases más destacadas en el artículo Proyecto Austen: Los Misterios de Udolfo.
 

Siendo Los Misterios de Udolfo una novela extensa, hubo un momento en que necesité un descanso y tomé una lectura que había dejado pendiente a principios de año porque la consideré más apropiada para Octubre y tener algo que comentar relacionado con Halloween. Esta lectura es Alfileres en el Corazón.
 

Alfileres en el Corazón es un relato ligero, muy divertido, y una de mis lecturas inesperadas y destacadas del año.
No soy entusiasta de los relatos por eso de que siempre nos dejan con ganas de más, y éste no es la excepción, pero puedes llegar a un feliz acuerdo con cómo termina. Primero contamos con una protagonista fresca y un poco loca, que se empeña en hacer un muñeco vudú para que el chico que le gusta se enamore de ella, pero no cuenta con su iracundo vecino, el irresistible Mr Airbus --del que me enamoré perdidamente--, un piloto que vive justamente al lado, que está siendo sensible a las prácticas ocultas de la chica.

Frases destacadas:
“Nunca pensé que ser deshinibida le iba a servir de tan poco.”

“No todo está escrito en los astros nii en los posos del café.”

“La magia es incontrolable. Tu vida no.”

Alfileres en el Corazón es un relato de la autora Érika Gael.



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sábado, 28 de octubre de 2017

Proyecto Austen: Los Misterios de Udolfo



Libros / Jane Austen
 

“…Querida, ¿qué has hecho esta mañana? ¿Sigues leyendo Udolfo?”
“Eso es justamente lo que he estado haciendo, llegando al episodio del velo negro.”
“¿De veras? ¡Qué delicia…! Por nada del mundo consentiría en decirte lo que se oculta detrás de ese velo, ¿no estás muerta por saberlo?”

Si eres una Austenita has leído a Jane Austen una y otra vez, y si la has leído y releído sabrás que en su novela Northanger Abbey, su primera obra escrita, en la que satiriza un poco la novela gótica, recreando sus propios misterios en una abadía, hace mención de la novela de Ann Radcliffe, Los Misterios de Udolfo. Si eres esa chica tal vez  sientas curiosidad por saber de qué se trata esta historia y lo que se oculta detrás de ese velo comentado en la cita anterior.

 

Dejando aparte lo extremadamente descriptiva y larga que es, de haber sido escrita en esta época, habría sido una de esas sagas de ocho libros, y Emily una Katniss, que habría tomado la justicia por sus manos y liberado a todos los prisioneros de Udolfo; algo moderno con lo que todos nos habríamos enganchado y podido relacionar. No obstante, Emily es obediente y solo espera con resignación su destino, lo que no hace que la novela sea menos aventurera. Pero lo que quería explicar, es que, a pesar de su extensión, claramente puedo ver influencias de Ann en la narrativa y estilo de Jane, como por ejemplo en la creación de sus personajes, que aquí son más exagerados, la inclinación por la lectura, los paseos en solitario, la certeza en la solución de problemas y la solicitud de su protagonista. Por ejemplo, Emily, en su deferencia con su tía, Madame Cheron (luego Madame Montoni) me recordó un poco a Anne Eliott, de Persuasión, y su necesidad de prestar ayuda a sus familiares y conocidos, sin importar el trato bueno o malo que ellos puedieran darle.

“¿Por dónde has estado tan temprano? –dijo Madame Cheron, según entraba su sobrina en la habitación–. No apruebo esos paseos solitarios.”

La novela tiene elementos románticos, Emily se enamora perdidamente del Chevelier Valancourt, a quien conoce en el camino cuando viaja con su padre hacia  Languedoc, romance que seguimos a través de la historia aunque al final aparezca un nuevo prospecto, tan amable como Valancourt, que es Monsieur Du pont, y casi quiero que Emily se quede con él. Pero en sí tratamos con una novela gótica que entre una descripción y otra trata de influir en la mente del lector hasta hacerle creer que esa realidad paralela a nuestro mundo es también normal y tangible y de que vuelan vuelan. Hay escenas sobre canciones que nadie sabe de dónde provienen, todas asociadas a la pérdida humana, castillos góticos con pasadizos secretos, cuadros de personajes difuntos o cubiertos por velos que desvelan imágenes aterradoras, así como apariciones y desapariciones misteriosas.

“Al regresar a la alcoba, manifestó su deseo de contemplar de nuevo la cama, donde, según se acercaban por el lado opuesto al de la puesta que conducía al salón, Emily, con la leve luz que arroja la lámpara, pensó que algo brillaba en la parte más oscura de la habitación.”


Hay un punto de la novela en que crees que el título no está relacionado con el argumento que sigue a su protagonista, o al menos a mí me pasó, si es cierto que hay un misterio relacionado con la señora Laurentini, la dueña del castillo de Udolfo antes del malvado Montoni, pero no parece tener relación alguna con Emily hasta que, si estás interesado en leer esta obra, llegas al final, y la autora teje todos los hilos sueltos y comprendes el por qué del misterio... Pero todo lo que hay que leer para llegar ahí.

Si bien Los Misterios de Udolfo no será mi lectura del año, debo reconocer fue épica y entretenida; sin contar que ha sido importante leer una obra que Jane Austen leyó en su tiempo y que, nunca lo olviden, este tipo leyó en el nuestro.
 

Sinopsis
Tras haber quedado huérfana de padre y madre, la custodia de Emily es asignada a la madre de su padre, su tía, Madame Cheron. En su avaricia Madame Cheron contrae nupcias con Montoni, un hombre al que cree adinerado, y con el que se muda, junto con su sobrina, al castillo de Udolfo en Italia, lugar en el que ambas serán víctimas de su malicia.

Frases destacadas
“Una mente bien informada, solía decir, es la mejor seguridad contra el contagio de la locura y del vicio."

“…Pensamiento y estudio son igualmente necesarios para la felicidad de un país y para la vida de una ciudad."

“Aunque el esplendor pueda alcanzar en algún momento la felicidad, sólo es la viurtud la que consigue que sea permanente."

“Sin una cierta sencillez de corazón hay cosas que no se pueden comprender."

“No podía creer que las cosas, que parecían estar tan próximas, estuvieran, en realidad, tan distantes."

“Si cedes a la vanidad, tu felicidad se habrá perdido para siempre."

“Pocas condiciones son más dolorosas que las de la incertidumbre  cuando se trata del objeto de nuesto amor."

“La moderación es la virtud de los cobardes."

“La fortaleza de mi ánimo es igual a la justicia de mi causa."

“El pensamiento no puede ser siempre controlado por la voluntad."

“Habrías encontrado tu propia felicidad en salvar la mía."

Fase dos del Proyecto Austen 2017, Los Misterios de Udolfo: completada.
 

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